domingo, 30 de abril de 2017

Crítica: “Words of Silk”, de Sandra Brown



Tópico harlequinero: secret baby [vale: bebé secreto, pero no suena igual]
Warner Books, mayo 2004
Diseño de portada: Jackie Merri Meyer
& Gizelle Ferrer
Fotografía de portada: Digital Stock

DATOS GENERALES
Título original: Words of silk
Subgénero: contemporánea/Genérica
Fecha de publicación original en inglés: junio de 1984
Serie: Mills & Boon Desire (MD) – 139 / Silhouette Desire (SD) - 139
Pseudónimo: Erin St. Claire

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS
La vida de Laney McLeod cambia desde el momento en que se encuentra atrapada en un ascensor en un rascacielos de Manhattan. Luchando contra su creciente pánico, confía en el guapo desconocido que la ayuda a superar su claustrofobia. Él, Deke Sargent, se siente tan atraído por esta bella y vulnerable mujer como ella por él.
Cuando vuelve la electricidad, Deke y Laney se encuentran en un abrazo apasionado que pronto lleva a una noche de amor en su apartamento. Sin recordar nada de lo ocurrido, y asombrada por su propio descaro, Laney desaparece a la mañana siguiente cuando descubre que está en la cama de un perfecto extraño.
Pero la noche de abandono que ella intenta olvidar tiene sus consecuencias. Meses más tarde, Laney recibe una sorpresa aún mayor cuando Deke aparece en su vida.
Incapaz de olvidar la química entre ellos, pero temiendo que ella sea sólo otra conquista más de este rico playboy, Laney va a descubrir que su resistencia a Deke esconde un temor aún más profundo, al que tiene que enfrentarse porque, si no lo hace, corre el riesgo de perder al único hombre al que no se ha podido resistir.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la verdad, la compré en su día sólo porque era de Sandra Brown.

CRÍTICA
Esta novela la compré en mayo de 2004. Como Sandra Brown es una de mis autoras favoritas, a lo largo de los años me he ido haciendo con toda su bibliografía. Más que nada por pura obsesión. Sólo así se explica que este pestiño lo tenga en tapa dura.
La releí en abril de 2013 para hacer crítica en El rincón de la novela romántica. Y la he repasado en abril de 2017, para publicar esta crítica en mi blog, que va a ser, más o menos, la misma que hace cuatro años.

Capítulo 1: La veinteañera Laney McLeod ha ido a visitar a unos amigos en Nueva York. Queda atrapada en el ascensor. El pánico la atenaza y a duras penas consigue responder algo al amable y guapo cuarentón que intenta calmarla, Deke Sargent. Cuando el ascensor reanuda la marcha, Laney se aferra a Deke y se echa a llorar, así que él decide llevársela a su apartamento.
Le sirve una copa de brandy. Laney bebe de su mano, cierra los ojos y se reclina en el sofá. Suspira y le pide que la abrace. Deke la abraza y la besa. Laney se deja hacer. De lo más normal. Igual es que se ha emborrachado con una simple copa de brandy. Deke decide acostarla. Laney lo sigue y se desnuda con él delante. Deke intenta irse pero ella le grita que no. “Quédate conmigo. Lo prometiste. Dijiste que me abrazarías”. Y Deke dice que bueno, que vale. Total, ella está como ida.
A la mañana siguiente Laney se encuentra con que comparte almohada con un perfecto desconocido. No recuerda nada. Horrorizada, descubre manchas de sangre en la cama. Él le explica: “No sabía que eras virgen. ¿Cómo podía saberlo hasta que era demasiado tarde?”. Laney le acusa de violarla, lógico porque no parece que ella estuviera en plenitud de facultades para consentir.
En cuanto puede, se escapa. Se consuela diciendo que al menos no quedará embarazada, porque es estéril.

Capítulo 2: Pues va a ser que no. El médico se equivocó, y sí que podía quedar embarazada. Marcha a trabajar como maestra de infantil en un pueblo de Arkansas. Se inventa que tiene un marido del que está separada porque, al parecer, ser madre soltera es motivo suficiente para que la despidan. Los del colegio hacen como que se lo creen, especialmente cuando al poco tiempo aparece Deke Sargent como el marido separado.

Capítulos 3 a 10: Laney embarazada, con detallada descripción de síntomas, libidinosamente constatados por Deke. Deke yéndose a vivir a casa de ella (sin pedir permiso), metiéndose en la cama de ella (sin pedir permiso tampoco), después de haberla espiado, seguido y hasta conseguido datos médicos confidenciales. Obviamente sin consultarla, le cambia los muebles, le compra un coche y contrata señora de la limpieza. Además de seguirla y estar en todo momento diciéndole lo que puede hacer y lo que no. Final feliz, incluida una boda celebrada cuándo, cómo y dónde él dice, y después de amenazas diversas.

Como veis, esta novela sigue el esquema arquetípico de jovencita inocente y con poca entereza dominada por un señor mayor, canoso y con dinero, que decide resolverle los problemas. Y todo ello a pesar de que ella le dice una vez que la deje en paz, que se vaya de su casa, que no quiere casarse. Y si ella no se pliega a su voluntad, resulta que es una irracional. Como les pasa a las mujeres maltratadas, a veces ya no quedan fuerzas para seguir resistiendo, y aquí tenemos buen ejemplo.

Quizá esté pasado de moda por ser de los ochenta. Se nota en frases cursis en plan “el frondoso delta de su feminidad”. Pero hay muy buenas novelitas de los ochenta todavía rescatables, como se ve en algunas de Sandra Brown de las que ya he hablado aquí.

Hace cuatro años escribí que “Esta novela no enfada, sólo aburre”. Rectifico (rectificar es de sabios): sí que enfada si lo miras con las gafas violetas. Pero es que, además, el comienzo no parece mínimamente verosímil. Una se imagina el pánico claustrofóbico con gritos y llanto, no un estado catatónico que te arrastre a la cama de un desconocido. Pero vamos, supongamos que sí. Este desconocido se aprovecha de tu estupor y tiene sexo con tu cuerpo inconsciente. Eso es agresión sexual, ¿no? Pero es que además de lo cuenta de manera soporífera: no atrapa, no hay giros inesperados. Y los personajes, además de tener una notable diferencia de edad, no son muy interesantes.

Hay que admitir que en la lista de nuestras autoras favoritas siempre hay alguna novela mala. Siempre creí que Temperatures Raising (1989) era la peor novela de Sandra Brown. Aunque The Rana Look (1986) y Send No Flowers (1984) eran serias competidoras. Incluyo definitivamente en esa lista de competidoras por “la peor Sandra Brown” a esta Words of Silk.
Menos mal que no las han traducido y que Sandra Brown no escribe este tipo de cosas desde hace décadas.

Valoración personal: perfectamente prescindible, 1
 
Silhouette, Jun-1984
Se la recomendaría a: fans de Sandra Brown que quieran honestamente decir que lo han leído todo de la autora.

Otras críticas de la novela:
Ya he dicho que es difícil encontrar críticas de libros tan antiguos.
En El Rincón de la Novela Romántica está una versión anterior de esta crítica mía.
Siempre tenemos, claro, Good Reads, donde por razones que se me escapan, la media es 3.54.
No he encontrado más. Si alguien conoce alguna otra crítica de la novela, en inglés o español, siéntase libre de enlazar abajo.

viernes, 28 de abril de 2017

Crítica: “Fuerza de la naturaleza”, de Suzanne Brockmann



Undécimo de los Troubleshooters. Suspense romántico con una heroína estupenda,… y Jules & Robin
Titania Editores, 2009
Diseño de la colección: imasd
Diseño de la cubierta: Estudio TGD
Fotografía de la portada: © Shutter

 
DATOS GENERALES
Título original: Force of Nature
Fecha de publicación original en inglés: 2007
Subgénero: suspense
Parte de una serie: Troubleshooters #11

Traductor al español: Armando Puertas Solano
1ª ed., 1ª imp.: 11/2009
Publicación: Titania

SINOPSIS (según la contraportada)
Rick Alvarado todavía no se acostumbra a tener a Annie Dugan rondando por la oficina. El detective privado la ha contratado como secretaria, pero la inteligente y hermosa hermana de su mejor amigo del instituto parece no conformarse con simples tareas administrativas. Cuando llega un nuevo caso, Ric no podrá obviar sus peticiones y accederá a entrenarla. Sin embargo, lo que en un principio parece una típica búsqueda de desaparecidos se convertirá en un peligroso juego que los llevará hasta las fauces del mismísimo capo de la Mafia, Gordon Burns.
El agente del FBI Jules Cassidy está hecho un lío. Su vida amorosa parece tambalearse por momentos, y más tras haber visto de nuevo al irresistible y carismático actor Robin Chadwick, por el que siente una profunda atracción. Y ahora, la investigación que tiene entre manos ha llegado a un punto muerto. Aunque cuenta con información fiable de las actividades ilícitas de Burns, su agente infiltrado ha dejado de dar noticias, y ya teme lo peor. Su último cartucho, un detective privado y su inexperta ayudante.
Con la ayuda de Robin, Ric y Annie penetrarán en la organización de Burns con el objetivo de ayudar a Jules a descubrir la trama mafiosa. Un comprometido encargo con altas dosis de tensión que hará emerger sus instintos más primarios.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, estaría entre las dos mil mejores, novelas románticas de todos los tiempos, en torno al puesto mil ciento y algo. Fue uno de los Top Picks de 2007 de RR@H Reviewers. Además, se beneficia de que toda la serie Troubleshooters entró en el Top 100 de NPR. Por último, si te va el tópico de “amor y amistad entre el héroe y la heroína”, este libro es de los tuyos, porque lo que hay entre Ric y Annie es, ante todo, amistad.

CRÍTICA

Este libro se aparta un poco del tema Navy Seal, y se centra más en investigaciones privadas y públicas.
A Ric Alvarado lo conocimos hace unos libros, intentando ligar con Gina en… Demasiado lejos, creo que era, el libro de Sam & Alyssa. Deja la policía y se instala como detective privado. Contrata a Annie, la hermana de un amigo del instituto, como recepcionista.
En realidad, le gusta Annie desde hace tiempo. Y tenemos que imaginarnos que a Annie le gusta él. En realidad, nunca se lo han dicho, por diversas razones. Pero sí que han mantenido una sólida amistad a lo largo de los años, y eso es algo que se ve en la naturalidad con la que hablan, se sinceran, se toman el pelo,… Están cómodos el uno con el otro.
Ahora bien, eso de que Annie vaya a trabajar tranquilamente como secretaria-recepcionista es algo totalmente equivocado. Annie es una heroína estupenda, atrevida, valiente, una de esas mujeres atléticas con una gran inteligencia cinética a la que le sale bien cualquier deporte que emprenda. Si aprende a disparar, será la más certera en cuestión de minutos. Si hay que improvisar en el curso de una investigación, lo hará.
Quiere ser algo más, quiere ser detective. Así que cuando una mujer fatal aparece en el despacho de Ric, sacadita de las páginas de un noir americano, el encargo parece suficientemente fácil como para que Annie empìece a practicar como detective.
Se supone que sólo tienen que encontrar a una chica desaparecida. Pero acabarán topando con el hijo de Gordon Burns, un criminal local investigado por el FBI.
Es una novela en que no sabes muy bien por dónde van a ir los tiros. Primero es buscar una persona, luego está lo de este criminal, hay algo de terrorismo, una agente del FBI desaparecida,… Vaya, un ejemplo muy bueno de lo que debe ser una intriga, que parece que va por un lado y acaba por otro.
A veces, en momentos en los que no pasa nada, te preguntas a dónde va la historia, y sigues leyendo por el interés romántico-erótico. Que, en el caso de Ric y Annie, no me pareció especialmente interesante. Quizá porque no había ninguna razón sólida para que estar dos personas no pudieran estar juntas así que, ¿qué obstáculo hay para que confiesen sus sentimientos, y decidan estar juntos? Ninguno de verdad.
Pero esos momentos más flojos de la historia los salva cuando aparecen Jules y Robin. Jules, que está preocupado por una agente desaparecida, no ha podido olvidar a Robin. Éste anda por Florida por un festival de cine. Su reencuentro pone de manifiesto que lo suyo es un amor de verdad.
Sin embargo, hay varios obstáculos en su relación:
… por ejemplo, que es actor, y después de Adam, Jules juró y perjuró que no volvería con alguien de esa profesión.
… O también el “detalle” de que Robin está tan dentro del armario que ha llegado a Narnia, y Jules no está interesado en una relación que tenga que ocultar.
… Además, Robin tiene problemas. Así, en grande. Es un alcohólico y no quiere reconocerlo.
… Y si Jules quiere el puesto de Bhagat en el FBI, este tipo de relación tan tormentosa, no es muy adecuada.
Así que el interés, mientras la intriga languidece de un lado al otro, se sostiene por saber, sobre todo, qué pasará con Jules y Robin.
Luego, de repente, en el tercio final, ¡zas! Todo el suspense se acelera. La autora mantiene dos escenarios al mismo tiempo, va de uno a otro con una tensión casi insoportable. Está logradísimo, y te tiene mordiéndote las uñas, al pentís de la silla, hasta que consigues terminarlo.
Lo bueno es que los personajes interaccionan entre ellos: por ejemplo, se crea una amistad muy bonita entre Annie y Robin. Me ha gustado particularmente que Robin no esté ahí sólo para ser el interés romántico de Jules, sino que también intervenga en la trama, ayudando en la investigación.
Ves lo horrendo que resulta la presión sobre los famosos, cualquier cosa que hagan a los dos minutos está en internet o en la prensa, y con todo el mundo cotilleando y opinando despreocupadamente, cuando eso puede influir en su carrera profesional. Me parece horrible. Creo que si estuviera en su lugar no saldría de casa, o no me relacionaría con nadie, por miedo a que mi intimidad apareciera luego en todos lados.
¿Mi resumen? Una novela de suspense romántico bastante buena. Hay partes un poco más flojas, y otras excelentes. El interés romántico lo pone más la pareja secundaria que la principal.
La he leído en español, con el mismo traductor que la anterior y que,… bueno, a veces es un poco chocante, la verdad. No me parece que sea muy adecuado para Brockmann, su tono es muy diferente a la autora en su idioma original.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten del suspense romántico.

Otras críticas de la novela:
En El Rincón de la Novela Romántica tenemos dos críticas, y a ambas les ha encantado la doble historia de amor.
Y no he encontrado más en español, así que si alguien sabe alguna otra crítica, le agradezco si lo enlaza abajo.
 En All About Romance tenemos crítica que les gustó, una B. Advierte que sus libros están tan entrelazados que raramente funcionan bien si no conoces la historia anterior.
Aquí , la crítica de Rosario’s Reading Journal, que calificó la novela con una B+.
Para saber más de las novelas de Suzanne Brockmann, y un análisis de sus muchos atractivos, recomiendo –como siempre- el artículo  “If You Like Suzanne Brockmann...” por Sarah Frantz (Dear Author, 28/07/ 2008).  

miércoles, 26 de abril de 2017

Crítica: “A Lady's Code of Misconduct”, de Meredith Duran



A veces, convivir con lo que menos te gusta, te hace mejor persona.
Supongo que esa es la moraleja del cuento.
O que siempre puedes cambiar a mejor,…


DATOS GENERALES

Título original: A Lady’s Code of Misconduct
Subgénero: histórica / Victoriana

Fecha de publicación original en inglés: 28 de febrero de 2017

Parte de una serie: Rules for the Reckless #5

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction DB)

Un trato con el diablo…
Atrapada en el campo, enfrentándose a un matrimonio no deseado y al robo de su fortuna, Jane Mason se está portando bien. Para ganar su libertad, llegará a un acuerdo con el hombre más peligroso que conoce: una estrella en auge en la política, cuyo oscuro atractivo oculta un corazón aún más negro.
...Nunca va como pensabas
El amargo pasado ha enseñado a Crispin Burke a no confiar en nadie. Ayudará a esta joven heredera, siempre que ella pague el precio. Y sin embargo un simple error le rompe la vida, y es entonces Jane la que tiene la clave de su salvación. Y en un mundo que ya no tiene sentido para él, Crispin poco a poco se da cuenta de que ella puede ser lo único por lo que merezca la pena luchar.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Como acaba de salir es pronto para decirlo, pero ya he leído buenas críticas de ella y sí, creo que puede gustar mucho. De momento, tiene un DIK A en All About Romance, lo que ya la pone automáticamente entre las novelas buenas.

CRÍTICA

Comienza la novela con el maromo protagonista recuperándose de algo (un ataque, una explosión, no lo sabes muy bien). Cuando recupera la consciencia se encuentra en el hogar familiar, con sus padres, su hermana,… y una desconocida que le dicen que es… su esposa.

Damos un pasito atrás para ver cómo se conocieron estos dos. A Jane los padres la educaron para que pensara por sí misma y se implicara en los problemas sociales. Confiaban en que, con la rica herencia que recibiría, se convirtiera en mujer de provecho.

Lamentablemente, al morir sus padres quedó bajo la tutela de un tío suyo que no comparte ese pensamiento tan progresivo. Tiene que aprender a callar, a disimular, hasta que consiga saber cómo liberarse del odioso yugo de este impresentable que, además, se gasta sus dineros (los de ella, no los de él) en políticas reaccionarias. Encima, para seguir teniendo acceso a su bolsa, su tío pretende casarla con su hijo (el primo de ella).

Uno de los colegas de este señor tan “encantador” es Crispin Burke, una joven estrella del Parlamento. Un cínico que recurre a lo que sea, a presionar, sobornar, ridiculizar, atacar, extorsionar,… con tal de cumplir sus planes. ¿Su lema? “No necesites a nadie, no confíes en nadie”.

Quiere ser primer ministro y, para ello, hará que aprueben una reforma penal totalmente retrógrada pero que es la oportunidad perfecta para hacer caer al premier.

Jane no le soporta, aunque no han cruzado más que palabras trilladas y lugares comunes por pura educación. Ella intenta siempre pasar desapercibida, camuflarse en el decorado, bordando, siempre bordando, y callada, mientras traza un plan para conseguir su libertad.

Lo intenta, pero esa aventura queda frustrada. Crispin Burke le echa una mano, proponiéndole un plan mejor. Pero ya se sabe que llegar a acuerdos con personas malotas tiene un precio y no, no es su cuerpo serrano, sino más bien información en cierto tema que él anda investigando.

Es entonces cuando, en sus pesquisas, sufre una encerrona que lo deja baldado. Ante la sorpresa de todos, se recupera, aunque ha perdido la memoria de los últimos cinco años y se encuentra con que tiene a Jane como esposa.

Parece que con la memoria, a Crispin se le ha ido un poquito de mala leche. Ahora resulta más positivo, más agradable, más conciliador con su familia. Hasta sus planteamientos sociales son distintos.

Jane tiene una oportunidad de lograr el control de su fortuna. Tenía la idea de irse lejos, a Nueva York, donde pudiera llevar una vida independiente. Pero este nuevo Crispin le gusta, y se empieza a plantear si no debería cambiar sus planes de futuro. Problema: los médicos le dicen que es probable que Crispin recupere la memoria. Y cuando eso ocurra,… lo más probable es que la odie.

Lo que más me ha gustado del libro es la parte parlamentaria, toda esa ambientación victoriana con un poquito más de realismo de lo que es habitual en romántica. El tono tira a oscuro, con sus momentos intensos de emoción.

Hasta la más idealista Jane reconoce que no es fácil triunfar en política: “Transigir puede tan rápidamente convertirse en corrupción…”

La trama de intriga no es que te tenga en vilo, pero sí que te preguntas quién atacó a Crispin, por qué, y si tuvo algo que ver con aquello que Jane espió para él.

Los personajes, tanto Crispin como Jane, me parecieron muy interesantes, de esos que se ve que son adultos y no están a tonterías ni tontos malentendidos. Crispin empieza siendo un hombre bastante cínico y despiadado y luego ves que también tenía buenas cualidades. Con el golpe en la cabeza, tiene una segunda oportunidad de hacer política de otra manera.

Jane tenía el objetivo de independizarse, y parece que ella también es susceptible de comportamientos engañosos para conseguir su fin. Luego se replantea que quizá pueda ser feliz en la vida de una forma distinta a la que pensaba.

Los dos protagonistas son mejores personas, mas reales y comprensivas al final de la novela que al principio.

Hay un momento en que esta idea se hace explícita: “Un hombre no puede alterar su auténtica naturaleza. Pero puede despertar un lado mejor de sí mismo”.

Lo bueno es que esos cambios se deben por crecimiento personal, sí, pero también porque están el uno con el otro.

Lo malo es que, aun interesándome lo que me contaban, tampoco es que la intriga me atrapase, el malo acabó siendo un poco como de película de serie B. No encontré mucha tensión sexual entre los personajes, y las escenas sexis son normalitas, casi como para cumplir, sin especial intensidad emocional o erótica.

Veo que es parte de una serie, pero la he leído sin problemas. Simplemente, a veces tienes la impresión de que tal personaje debió protagonizar algún libro anterior, y que tal otro será el del siguiente. Nada por lo que preocuparse.

Meredith Duran es una de esas autoras que, sin ser mis favoritas, suele gustarme cuando la leo. Como, en un estilo opuesto, ligerito, me pasa con Loretta Chase. Aquí es lo mismo pero en plan emocionalmente atormentado.

Cuando vi el DIK A de esta novela, no me lo pensé y me la compré el mismo día que salió. Luego, comparada con otras suyas, no me ha parecido tan buena. Pero claro, si la pones al lado de todo lo demás que se publica, entonces te das cuenta de que está muy por encima de la media.

Meredith Duran me parece una autora muy competente. No estaría nada mal que la editorial Cisne le diera por traducir esta serie. Yo creo que puede gustar.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la novela romántica histórica que vayan más por la intensidad emocional

Otras críticas de la novela:

De momento, esto es lo que hay:

Reseña en Kirkus Reviews.

En All About Romance lo consideran un DIK (libro que te llevarías a una isla desierta) y le ponen una A-.

Luego el First Look en Heroes and Heartbreakers.

Finalmente, en RT Book Reviews le dan 4 ½ estrellas y es un Top Pick!